martes, 15 de marzo de 2011
Wish you were here
El primero, Benji Carmona que, finalmente, recibió una oferta que no pudo rechazar y ahora se encuentra a la derecha de Don Vito, entre Freddo y Michael, actuando como consigliere, moviendo los hilos en la sombra y riendo de manera siniestra cada vez que responde el teléfono. Reside en Sicilia, es feliz y duerme con una cabeza de caballo como almohada.
El segundo, Xabi Marín, efectuando una imitación del moonwalk del Jackson que desteñía, pisó una marmota y provocó una colisión múltiple con alcances y lanzamientos por doquier. El resultado, daños en tobillo que superan el valor venal, subida de prima y marmota denunciada por alcoholemia positiva.
La afición, cuando llega el minuto 14 de cada partido, entona el wish you were here en su honor.
Es que los chavales de la grada son muy sentidos.
jueves, 10 de marzo de 2011
La conjura de los bajitos
martes, 18 de enero de 2011
Rumore, rumore
Nuestro presidente, fiel seguidor del mejor gestor de 2010 (inserte su risa aquí), ha sondeado el mercado en busca de las gangas más interesantes y las comisiones más importantes para poder hacer negocios como su ídolo, el de la cara torcida.
García Pitarch, el otro gurú que inspira a nuestro presidente (no le falta un extra, como podéis comprobar) nos ha hecho llegar un informe con dos nombres destacados como posibles fichajes.
El primero es un congoleño de edad indefinida y con una amplia experiencia de tres meses en la competitiva liga birmana, que juega de medio estorbo y con capacidad para, en palabras de sus entrenadores, hacer un gotelé digno de Miguel Ángel.
La segunda recomendación es la de un anciano vietnamita al que le falta la pierna derecha, aunque no es un inconveniente pues el hombre es zurdo cerrado. No ha jugado nunca al fútbol y de visión anda jodido, con una catarata de las que causan impresión. Sin embargo, apunta maneras y su precio apenas rondaría los 20 millones, incluída la mordida del representante. Pitarch está barajando la posibilidad de ficharlo para el Atleti. No lo ponemos en duda, pues es el tipo de perfil que gusta en los despachos del Calderón.
Aparte de estas opciones, también se habla de la posibilidad de incorporar a un extremo con buen nivel físico y técnico, capacidad de sacrificio y total compromiso con el club. Llegaría con la carta de libertad y con todos los permisos pertinentes. Sólo habría que abonarle al presi los gastos de gestión; en estas cosas es implacable. Con 20 milloncetes, en oscuro, por supuesto, al estilo marbellí, la cosa podría quedar apañada.
La afición está más ilusionada con el congoleño, pero bueno, habrá que seguir esperando.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Taxistas
Entre jajás y jijís, se me ocurrió hablar de la BP que hay en Concha Espina con el Paseo de la Habana.
Craso error.
Xabi Marín, de profesión taxista cuando cuelga las botas, me torció el hocico y, sujetándose las gafotas de pasta con un dedo, dijo que esas dos calles no hacían esquina.
- Ya lo sé, coño - dije yo, con la paciencia que me caracteriza.
- Además, allí no hay ninguna BP... - continuó el repelente niño Vicente.
Me llevé el nudillo de dar hostias a la boca y me lo mordí, gesto que aprendí en un powerpoint escrito por el mismísimo Dalai Lama, conté hasta veinte incluyendo la palabra misissipi detrás de cada número y me relajé, dándole la razón a todo.
Es lo único que se puede hacer con los taxistas.
Bueno, eso y pedirles que apaguen la COPE... aunque lo primero entraña menos riesgos.
martes, 10 de agosto de 2010
Pedicura López
En primer lugar, quiero tranquilizar a la afición: mi vida no corre peligro. Es cierto que la gangrena se extiende por mi cuerpo desde la punta del dedo gordo de mi pie derecho pero, de momento, el Doctor Camisinha es optimista y cree que podremos salvar la mayor parte de la pierna.La verdad sea dicha, es algo que me sosiega enormemente, porque son muchos años ya con la misma pierna y le tengo cierto cariño.
Por otro lado, salgo al paso de todas las críticas que se han vertido sobre mí a lo largo de los últimos días y, en vez de echar mano a la huevada a lo Hugo Sánchez, prefiero aguardar a que comience la temporada, marcar un par de goles y salir corriendo hacia el banquillo gritando "me lo merezco, me lo merezco".